Casona de Tresali

Descripción

Hotel rural La Casona de Tresali


Bienvenidos

El Hotel Casona de Tresali debe su nombre a una de las variedades más representativas de cuantas se cultivan en su «pumarada» formada por manzanos de denominación: Tresali. Alargue la mano y podrá coger una; alargue la vista y podrá ver el mar; agudice el olfato y olerá a verde, a hierba, a salitre.

Puede estar seguro de que la Casona de Tresali no es un hotel más, supone una apuesta diferente para un cliente que busca satisfacciones singulares. Una combinación entre alojamiento y naturaleza, entre modernidad y tradición.

El hotel se encuentra situado en Argüeru (Villaviciosa), a 7 kilómetros de lugares emblemáticos como el puerto de Tazones o la Reserva Natural de la ría villaviciosina. Se pueden ver huellas de dinosaurios a 4 km, en la playa natural de Merón. El Monasterio de Valdediós, a 15 km. Gijón, a 20 minutos, y a poco más, Oviedo. A un paso de la Autovía del Cantábrico.

Coordenadas:

43º 32' 5,16'' N

5º 27' 19,99'' O

Hotel Rural Casona de Tresali les ofrece la posibilidad de celebrar en nuestras instalaciones su boda, comunión, bautizo, reuniones familiares o de empresa y cualquier tipo de evento. Cocina tradicional.

Un reducto de sosiego y tranquilidad construido en piedra arenisca y maderas nobles. Un lugar para estar, para disfrutar..., para recordar.

La Casona de Tresali es un hotel rural singular que ofrece cosas singulares: habitaciones amplias, muebles antiguos, muros de piedra que combinan con madera de roble y castaño en techos y suelos; amplios ventanales, galerías y balcones tradicionales, porches a pie de césped natural, como una alfombra verde que rodea la casa aportándole confort ambiental.

Disfrute de una oferta diferente, de un entorno rural, de una franja costera llana cercana a la playa y al monte, bien comunicada pero también discreta y recogida: un sitio ideal para relajarse, para desestresarse, para perderse... Un punto y aparte, un punto y seguido de Asturias.

Todo en el hotel se encuentra puesto a propósito, nada se deja al azar. Consta de 14 habitaciones, cuatro de ellas abuhardilladas y muy espaciosas, luminosas: algunas con galería o balcón de madera. Muebles antiguos rehabilitados: cabeceros, mesitas, sillones, armarios, alacenas, mesas... Una magnífica colección de cuadros al pastel de uno de los mejores pintores asturianos: José Cuadra; un vetusto reloj de péndulo; lámparas originales; muebles de diseño en el jardín; chimenea...

No falta, sin embargo, un toque moderno en las instalaciones, especialmente en los baños o las televisiones planas de las habitaciones. Se trata de ofrecer un ambiente agradable y de confort.

Una ventana abierta al mar y otra a la tierra donde crecen los manzanos con que se elabora la sidra con Denominación de Origen (D.O.) de Asturias.